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Jesús Santa Rodríguez

Representante a la Cámara

por el P.P.D.

Como ladrón en la noche

A minutos de la medianoche del sábado pasado, la Cámara de Representantes presentó para su aprobación el Proyecto 1057, que propone adoptar la nueva Ley de la Asociación de Empleados de Gobierno de Puerto Rico, (conocida históricamente como AEELA), derogando así la Ley 9-2013. Esta pieza, dicen, busca establecer la naturaleza de la Asociación cónsona con una supuesta política pública del ahorro como condición de empleo, delimitar la relación de colaboración entre la Asociación y el Gobierno, y disponer una nueva estructura de gobierno para otros fines.

La realidad es que otra vez, un gobierno del Partido Nuevo Progresista busca tomar como otro de sus botines a la AEELA, una institución sin fines de lucro creada con el fin de fomentar el ahorro y ofrecer servicios y beneficio a los empleados públicos, pensionados y sus familiares.

La historia de AEELA no comenzó con el Proyecto 1057. La Asociación fue creada en 1912 como un instrumento de ahorro y préstamos que buscaba evitar que los empleados públicos tuvieran que recurrir a los usureros y prestamistas que cobraban altas sumas de dinero a estos cuando necesitaban cubrir sus necesidades de emergencia. Para entonces, contaba con 120 miembros. Mediante legislación, en 1921 se creó la Ley 52 para crear el Fondo de Ahorro y Préstamo del gobierno Insular de Puerto Rico y, más adelante, se aprueba la Ley 133 que se conoce hasta hoy como la Ley de la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado. Hoy, AEELA cuenta con más de 200,000 socios.

Sin importar la trascendencia de este proyecto y las consecuencias que acarreará a todos nuestros empleados públicos y los jubilados que mantienen sus ahorros depositados en AEELA, la autora del proyecto no permitió la realización de vistas públicas para la discusión del mismo. Tampoco hubo deliberaciones ni debates durante la sesión legislativa, en total menosprecio al derecho de las minorías legislativas a expresarse y plantear cuestionamientos legítimos sobre si el proyecto de ley respondía a los mejores intereses de los depositantes en dicho fondo o si era una muestra de la mejor política pública.

Para que tengamos una idea de lo que tarda la evaluación de un proyecto similar durante vistas públicas, toma en promedio unas 10 horas para la toma de deposiciones a favor o en contra de la medida, y que se emita un informe a esos fines. Nada de esto sucedió con el Proyecto, que literalmente desmanteló la Junta de Gobierno de AEELA, escogida por su Asamblea de Delegados.

Debemos resaltar que AEELA no es una agencia, oficina, instrumentalidad o dependencia pública. Tampoco es una corporación pública, como lo son la Autoridad de Energía Eléctrica, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados o la Corporación del Fondo del Seguro del Estado. Estas, a pesar de ser corporaciones, mantienen una relación interdependiente con el Gobierno.

Sobre este asunto, es pertinente destacar tres puntos fundamentales. En primer lugar, el proyecto aprobado de forma antidemocrática por la mayoría de la Cámara pretende, de un plumazo, que los miembros de su Junta sean nombrados por el Gobernador y los presidentes legislativos, para que sean estas personas las que administren los ahorros de miles de empleados públicos y jubilados. Esto, a todas luces, es una toma por asalto con perfil dictatorial del derecho a la gobernanza que tiene una institución independiente del gobierno. Que quede claro: el dinero depositado en AEELA no pertenece ni ha sido otorgado, asignado o subsidiado por el gobierno de Puerto Rico. Sus dueños son los empleados y jubilados del sistema que los han depositado.

Otro punto importante es que el Proyecto obliga a aumentar $10 millones en su presupuesto que serán destinados para contratos que serán refrendados a favor de amigos. Esto es una burla a las supuestas medidas de ahorro que promueve el Gobierno para reducir los pagos a nuestros pensionados, la latente reducción a la jornada laboral de nuestros empleados públicos, y la eliminación de derechos y beneficios de todos los empleados del País.

En tercer lugar, esta transformación a la trágala de AEELA, de ser una cooperativa de empleados a una corporación pública, la expone a los bonistas y otros acreedores del Gobierno, que estarán volando como buitres alrededor del capital producto del ahorro de la gente, ascendente a $1,000 millones, arriesgando así el dinero privado de sus socios.

Aprobar un proyecto como este es otro atentado contra la democracia, y no dista en modo alguno de la política totalitaria de algunos gobiernos que han expropiado los bienes de empresas e instituciones privadas para administrarlas y llevarlas a la ruina, en desprecia y menoscabo del bienestar del pueblo.



Jenniffer González Colón

Comisionada Residente

en Washington, D.C.

Más fondos federales: investigaciones, desarrollo de la zona rural, el Aeropuerto y para la calidad del agua

Recientemente se aprobaron medidas de préstamos y fondos enfocados en las zonas rurales de la isla, así como para investigación de la Universidad de Puerto Rico.

La Agencia de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura aprobó $1 millón para el Banco de Desarrollo Económico de Puerto Rico bajo el Intermediary Relending Program. Gracias a este dinero, el Banco de Desarrollo Económico de Puerto Rico podrá proveer préstamos a negocios rurales elegibles y a proyectos que creen o aseguren empleos en zonas rurales de Puerto Rico.

Desarrollo Rural también asignó fondos federales para tres negocios ubicados en zonas rurales bajo el Rural Energy for America Program Renewable Energy and Energy Efficiency Loans and Grants.

Este programa provee fondos para ayudar al desarrollo de sistemas de energía renovable y realizar mejoras para eficiencia de energía para sus operaciones. Estos fondos complementan la aportación hecha por el solicitante para compra e instalación de paneles solares.

Los fondos, que suman $37,273, serán otorgados a la tienda de automotriz Unipiezas Eudes, LLC ubicada en Jayuya, Supreme Quick Lube Corporation con sede en Vega Baja y a Yonsue Mini Market - Gas Station en San Sebastián.

Por su parte, el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, recibirá $447,000.00 para la investigación dirigida por José García Arrarás, titulada: Hoja de ruta para la regeneración intestinal. Estos fondos son asignados a investigaciones académicas bajo las materias de Farmacología, Psicología y Química Biológica.

Los fondos para la investigación provienen del National Institute of General Medical Sciences, institución bajo el Departamento de Salud y Servicios Humanos, que respalda las investigaciones que aumentan el entendimiento de los procesos biológicos y sienten las bases para avances en el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades.

Por otro lado, anuncio la asignación de fondos federales para el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín y para el monitoreo del agua en Puerto Rico. La Administración Federal de Aviación adscrita al Departamento de Transportación federal asignó $346,955.00 al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín.

Estos fondos son para poder financiar un plan maestro que señale las necesidades actuales y futuras del aeropuerto. Esta asignación va dirigida a la fase de recopilación de datos del sistema de información geográfica del aeropuerto.

La semana pasada, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) otorgó $1,078,100 a la Junta de Calidad Ambiental para ayudarles atender los programas de monitoreo del agua para así poder proteger y mejorar la calidad del agua y asegurar una agua potable segura.

El Área de Calidad de Agua es la división de la Junta de Calidad Ambiental encargada de vigilar, proteger, mejorar y mantener la calidad de los cuerpos de agua en Puerto Rico.

Estos fondos provienen del Performance Partnership el cual está diseñado para tomar ventaja de las capacidades únicas de cada socio (en este caso la Junta de Calidad Ambiental y la EPA) para lograr los más grandes resultados ambientales; y ayuda a proveerles mayor flexibilidad a recursos directos para los problemas ambientales más apremiantes, entre otros.



Prof. Luis Dómenech Sepúlveda

Portavos Mediatico del P.I.P.

en Caguas, P.R.

Las contradicciones del 4 de julio

“Puerto Rico pertenece a los puertorriqueños, muchos de los cuales ya han fallecido, otros aún vivimos, pero la mayoría no ha nacido” - Pedro Albizu Campos

Probablemente, Puerto Rico sea el único país del planeta que celebra con fanfarria y empatía la independencia política de otro país cuya realidad histórica, cultural, sociológica y lingüística es diametralmente distinta a la suya propia. Es decir, mientras la abrumadora mayoría de los puertorriqueños rechaza su propia libertad política, producto de la propaganda y el adoctrinamiento mediático impuesto por el colonizador desde 1898, el próximo martes 4 de julio, miles de boricuas, copa en mano, acudirán a los balnearios, bosques y toda clase de chinchorreo gastronómico para rendirle culto al 241 aniversario de la Independencia de EEUU proclamada en Filadelfia en 1776.

Como se sabe, dicho acontecimiento convirtió a las Trece Colonias en el primer territorio americano en conquistar su propia independencia bajo el liderato de su primer presidente, Jorge Washington. A partir de entonces el espíritu chovinista se apoderó del nuevo país reclamando para sí la titularidad del continente americano al adoptar el nombre “Estados Unidos de América”. De ese chovinismo nació precisamente la Doctrina Monroe (América para los americanos) convirtiendo a Estados Unidos en el imperio más potente, brutal y soberbio de todos los tiempos. Curiosamente, tal y como ocurre en Puerto Rico, la abrumadora mayoría de los ciudadanos de las trece colonias rechazaba decididamente el reclamo de la independencia por temores de seguridad y sobrevivencia y por su profunda lealtad hacia la monarquía imperial británica.

Desde luego, nosotros los independentistas acostumbramos respetar las efemérides de los países libres y soberanos porque ello representa precisamente nuestra propia aspiración política. Sin embargo, con la deferencia patriótica que ello requiere, diferimos de la postura histórica del Maestro, Pedro Albizu Campos, que exigía respeto y reverencia a los símbolos patrios de Estados Unidos por tratarse de un país libre y sobaerano. Para nosotros los independentistas resulta sencillamente inaceptable rendirle honores y reverencias al país que se jacta de ser paladín de la libertad, la democracia y los derechos humanos y sin embargo, nos niega el derecho a gobernarnos a nosotros mismos imponiéndonos el yugo del colonialismo para su propio beneficio geopolítico, hegemónico y económico. Ello nos ha convertido en parias en nuestra propia tierra razón por la cual se nos reconoce como la colonia más antigua del planeta.

Resulta realmente absurdo, de parte de los sectores más colonizados de nuestro espectro político, proponer como punta de lanza un plan de desarrollo económico sin haber resuelto la raíz de nuestro problema fundamental como es el colonialismo. Las colonias jamás podrán superar la prosperidad económica de sus propias metrópolis. Ello explica los cinco millones de puertorriqueños desparramados en EEUU y en otros países del planeta. Todo ello en detrimento de nuestro derecho inalienable a gobernarnos a nosotros mismos y a impulsar nuestro propio desarrollo económico.

Estados Unidos carece de fuerza moral para predicar la paz mundial mientras construye su propio armamento para colonizar y subyugar al mundo.



Juan David Hernández León, PhD c.

Historiador Oficial del Municipio de Caguas

Comentarios: Jdhernandez@caguas.gov.pr

Aproximación Histórica Música Popular en Caguas XI

A principios de los años 50’ en el sector más pobre de la ciudad se organizó una orquesta por parte de Don Frank Marraneco de “La Placita”, con Marraneco como director y trompeta; Rafael Brown, trompeta; Ramón “Moncho Tró” Villegas, bajo; José Mercado, saxofón; Ramón Mercado –clarinete; Pascual Vázquez –percusión; Emilio “Millo” Vázquez –tuba; Carlos Bracero, saxofón; -Ismael Félix, trompeta; Rafael Bracero -saxofón.

Este grupo tocaba en los entierros por lo cual nos comentó Don Rafael lo criticaban los compañeros de estudio. Y abunda que “él era un muchacho huérfano de padre y madre, criado en el Hogar Insular de Niños, y esos tres dólares que se ganaba por participación le significaban el pasar o no necesidades”. Continúa el maestro “había un racismo abierto a tal grado que cuando se presentaban en un lugar exclusivo, les asignaban un salón de donde no podían salir mientras durara el espectáculo. De ésta forma no interaccionaban con los presentes ”. (34)

En los años 40’ aparece en el panorama musical de Caguas un joven hijo de un militar que se quedó en nuestra ciudad después de la ocupación militar por parte del Ejército de Estados Unidos en el 1898. Este era Charles Miner (hijo). El maestro Charles Miner era un virtuoso del piano, quien organizó una orquesta. Sus componentes eran Rafael Bracero - saxofón; Carlos Bracero –trompeta; Manuel Rodríguez -saxofón; Rafael González Peña -saxofón; Jimmy Santos -saxofón; Mitchel Duchesne -trompeta; Gilberto Martorell -trompeta; Emilio Vázquez -bajo; Juan José Ortiz –batería; Rafael González –conga; Vitín-bongó; Gilberto –cantante; Néstor Salgado –cantante; Alba Nydia Jusino –cantante; Charles Miner –piano y director. Este conjunto interpretaba pasodoble, guarachas, merengue de salón, zambas, boleros y danzas. El conjunto del maestro Miner estuvo tocando en el Club de Oficiales del Ejército de Estados Unidos en San Juan, por mucho tiempo. Un grupo de esta orquesta se separa y van a formar parte de la Orquesta Copacabana de Humacao. Nos señala el maestro Ismael “El Indio” Félix, “ la orquesta Copacabana era prácticamente de Caguas, el sonido era puramente Criollo”.(35)

La música Caribeña comienza a impactar a la nuestra, las orquestas de Benny Moré, la Orquesta Lecuona, los Sugar Boys, Acerina y su Danzonera de Cuba, el bolero mexicano, la samba de Brasil, el sonido metálico de las bandas de acero con el calipso de Jamaica y las Islas Vírgenes y el merengue de Quisqueya, comienzan a entrar con fuerza a nuestra Isla. Esta se comienza a escuchar con más frecuencia en los salones de baile para la década del 60’. En ésta década nace un conjunto que ofreció su talento musical a cuatro generaciones. El maestro Serafín Cortés y Edwin Tornillo crean “La Orquesta de Serafín Cortés”. Con estos cantaba Charlie Aponte (luego cantó con El Gran Combo de Puerto Rico). También era parte de esta orquesta Hito como conguero y Pepito “el flaco” Pérez en la batería. Se desempeñaron como cantantes de esta magnifica orquesta don Luis Hernández “Wisón Marimbo” y Don Emilio “Millo” Estades. Estos grabaron un primer disco de larga duración en la década del 70’, titulado Naturalmente Serafin, Todos a bordo.

El profesor Pedro Luis Jiménez organizó un conjunto para la década del 60’, en donde cantaba Keko Hernández, hijo del ex-alcalde Miguel Hernández. Su música que incluía desde la samba brasileña, hasta la danza puertorriqueña. En la década del 80’ cantó con el conjunto de Pedro Luis Ramón Osorio III. Don Pedro Luis se desempeña luego como profesor de música en el Colegio Católico Notre Dame. En este colegio establece la primera banda en el 1996.

Continúa en la próxima edición



Dr. Francisco Rivera Lizardi

Colaborador del Periódico

Comentarios: riveralizardi@yahoo.com

El poeta cagüeño Juan Luis

Caminando por la calle
Viene el poeta Juan Luis.
Todo vestido de blanco,
Y con su corbata gris.

Yo le conocí de oídas en mi niñez. Ya en la adolescencia compartí la copla con mis amigos de la Gautier. Para los años treinta y cuarenta, vestir elegantemente con traje blanco de dril, y lucir chaleco y corbata, era sinónimo de dinero. Juan Luis tenía que ser un grandísimo poeta cuyos versos y libros le dieran tanto dinero como para vestir de dril blanco. La otra posibilidad era, y así lo parecía, que era hijo de un acaudalado agricultor de grandes extensiones de tierras cuyo padre le permitiera esos lujos. Poco a poco y a medida que yo continuaba estudios universitarios apenas si observaba que Juan Luis iba desapareciendo de nuestras conversaciones y de Caguas en general.

Los otros días me acordé de él y decidí dedicarle una estampa.

Quería darlo a conocer de nuevo, sobre todo a los cagüeños actuales.

Vestir de blanco, chaleco y corbata, era , además, característica de algunos profesionales mayores de edad, como médicos y abogados,

Nunca olvido a don Silverio Morales: vestido de blanco y que al saludar a las damas cagüeñas siempre levantaba se mano derecha para tocar el ala de su sombrero en señal de espeto y formalidad. Vivía frente a nosotros en la calle Padilla, El Caribe. Era su casa la más bonita de la calle. Tipo colonial español y con un bello jardín al frente bordeado por elegantes columnas en cemento. Mi padre se llamaba Modesto Rivera Morales y eran de la misma familia, por lo que los niños siempre lo conocimos como tío Silverio. Fue el padre de Manuel Morales Dávila, destacado en las comunicaciones de la radio puertorriqueña, y de Sister Carmela, monjita profesora del Colegio Católico de Caguas. Mi padre era miembro del partido Liberal, presidido entonces por don Antonio R. Barceló y de tradición triunfante en Caguas. Su alcalde lo era don Julio Aldrich y mi padre –Tenedor de Libros–, el sub-tesorero municipal. Mi padre me llevó a varios mítines Liberales de propaganda política. El niño, alerta a sus circunstancias nunca olvida el discurso de don Silverio Morales, en su traje blanco, diciendo su discurso en poesía, –una décima tras la otra.

Quedaba atento, emocionado… Nunca había visto ni escuchado cosa igual. Esos recuerdos, siempre fijos en mis recuerdos de niño, permanecen intactos en tan lejano pasar del tiempo.

Tal vez por eso me vino a la memoria al prepararme a escribir la columna de hoy. Deseaba que el poeta Juan Luis, quien era también un recuerdo de mi niñez y adolescencia, regresara a la mente de aquellos jóvenes de los 30 y 40 quienes al pasear los fines de semana por la plaza de Caguas para comentar y ver desfilar las muchachas cagüeñas , a veces se les escapaba un “Caminando por las calle, viene el poeta Juan Luis…” No olviden que las muchachas paseaban “en contra de las manecillas del reloj”. Y que “el reloj de la plaza” tiene “las doce en la antigua Alcaldía y las 6” en la Iglesia Católica, hoy catedral. Y que la copla para recordar al poeta Juan Luis, dice sí:

Caminando por la calle
Viene el poeta Juan Luis.
Todo vestido de blanco,
Y con su corbata gris.

Por favor, compártanla con sus hijos y con sus nietos, para que no perezca el poeta de Caguas, Juan Luis. Siempre tan elegantemente vestido. Y que se mencione de vez en cuando en el compartir de las tertulias cagüeñas

El autor es un médico retirado natural de Caguas, especializado en niños y autor de una treintena de libros de ficción e historia. Colaborador de LA SEMANA por más de cuatro décadas.



Héctor M. Vega Ramos

Colaborador del Periódico

Comentarios: hectgla@yahoo.com

Magia y misterio en la historia del vinagre

Magia y misterio en la historia del vinagre es el último libro de la autoría de la gran señora de la academia y querendona de la población sencilla del pueblo de Cayey, sin ínfulas de grandes cosas, la Dra. Isabel Delgado Vda. de don Marcos Laborde y Maristany. Nos hace doña Isabel un interesante recorrido por la historia del vinagre desde que el patriarca bíblico Noé se ajumó con vino malo cuyo sobrante se le avinagró, pasando por la edad antigua, la incomprendida edad media y el renacimiento y, por supuesto, la edad contemporánea.

La granadina, española cayeyanizada, es un torrente de acción y creatividad, no se está quieta ni un momento; cuando no escribe, está en los quehaceres del hogar y si no, sembrando matitas en los tiestitos que ornan su marquesina o cuidando a sus gatitos, quizás dando sus vuelitas al correo a ver si recibe correspondencia de su familia de esa Granada cantada por Lloren’s Torres y si no es así, pues, hilvanando proyectos de índole cultural o muchas veces escribe y si le parece, da un libro a la imprenta. ¡Así es doña Isabel, una Gran Señora y más na! Doña Isabel no es una desconocida en el mundo de las letras. Es autora de múltiples artículos en revistas especializadas y es coautora de Antología de literatura hispánica, Lengua práctica, Los que dicen ¡ay bendito! y Nuestra lengua ¡al día! Colabora “Ad Honorem” con revistas adscritas al magisterio cayeyano, al que no le niega su colaboración y simpatías. Es una gran amiga y simpatizante de los maestros cayeyanos.

Doña Isabel no es lo que se dice una “consagrada” a la literatura, porque prefiere la vida en familia y la atención a su hogar, a sus hijos , sus nietos y a contertuliar con sus ex alumnos y amigos de la comunidad académica y del pueblo de Cayey. La intelectual es una persona sencilla, amable, muy seria y bondadosa; hija del pueblo, sin aspavientos ni humo en la cabeza, pero una digna y elegante ciudadana de la “república de las letras”, ese invento de fray Pedro Benito Feijóo, quien fue un rayito de luz en los años de la decadencia de las letras españolas del siglo XV111.

En un acto de deferencia incomparable, la autora me envía por correo a mi dirección de Juncos, gratuitamente y sin compromiso alguno, su joya literaria, finamente encuadernada en carpeta dura, marfileña primorosa, engalanada con su vinagrera de vinagre de miel como un fino obsequio al cayeyano ausente. El tratadillo vinagrero fue publicado por Ediciones Bayoán con sede en el nuevo pais de Caguas, finamente encuadernado y con carpeta dura y artística; una joya editorial el libro, finamente presentado.

Emocionante la dedicatoria, que cito en parte: Para Don Héctor Vega. excelente maestro, periodista, escritor y pensador, a quien apreciamos todos los cayeyanos por su generoso amor a la tierra que lo vio nacer... No digo, que doña Isabel es un regalo que la tierra mora cristianizada por Isabel de Castilla más que por Fernando de Aragón... “de los floridos cármenes de la Granada española”, es un don de Dios a las colinas de Cayey.

Esas palabras de la excelsa granadina con residencia en Cayey, en cuyo patio residencial crece con singular elegancia un florecido árbol de granadas, evocativo de su tierra, realmente, me emocionan, sé que son sinceras y le salen del fondo de su alma andaluza con pizca de sangre mora cristianizada por la otra Isabel, la de Castilla y Aragón y madre de Juana la Loca..

Bien documentada la gran señora: Licenciada en filología semítica por la Universidad de Granada, Doctora en Estudios Hispánicos y profesora jubilada del Departamento de Estudios Hispánicos del recinto de Cayey de la Universidad de Puerto Rico. En mi criterio personal muy poco especializado, creo que el recinto de Cayey ganaría prestigio y honor si proclamara a doña Isabel Delgado Laborde Profesora Emérita... ¡Vamos a ver!